Nación: Macri-Pichetto y Provincia: Vidal-Salvador

Desde que comenzó la discusión electoral sonaron muchos nombres para acompañar a Macri en la fórmula presidencial: desde Gabriela Michetti hasta la ministra Carolina Stanley. También se habló de Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, Ernesto Sanz o Martín Lousteau. Pero ninguno de ellos fue aceptado por el Presidente.

Desde que abandonó el kirchnerismo, Pichetto se consolidó como una figura del centro/conservador que resultaba simpático para el votante de Macri, sobre todo cuando se lo escuchaba hablar de temas como la inmigración y la seguridad. En la Casa Rosada coinciden en que la figura del vicepresidente no es un personaje que sume votos. La clave está en que “no reste”, sostienen.

El senador y el Presidente hablan seguido. Sin ir más lejos, hace unos meses, Pichetto le pidió disculpas a Macri por haber votado a favor de la ley que frenaba los tarifazos, poniendo al presidente en una situación incómoda de tener que vetarla, algo que, en ese momento, causó un quiebre político que repercutió en un fuerte sacudón en los mercados.

Más allá de ese hecho en particular, Pichetto siempre tuvo un discurso que apuntó a la gobernabilidad y colaboró con el macrismo sobre todo en los primeros meses de gestión, acompañando en leyes clave que necesitaba el Gobierno. Hoy, su rol podría volver sobre ese eje: si Macri resulta reelecto, la figura de Pichetto será clave para negociar en el congreso las reformas laboral, previsional y tributaria. El rionegrino tiene buen diálogo con los gobernadores peronistas del interior y por lo tanto con los diputados y senadores de esos distritos.

En la lógica marketinera de la política, Pichetto suma promedio de edad, no le aporta perspectiva de género, ni simpatía. Es más bien un político que buscó ser gobernador de su provincia y no pudo, intentó llevar a Lavagna a la presidencia y acompañarlo como vice, pero tampoco funcionó. Ahora tendrá la oportunidad de entrar en los libros de historia como un vicepresidente. Algo es seguro: le hubiera gustado que sea por el peronismo.

Ayer, también María Eugenia Vidal cerró filas con el radicalismo y le propuso a Daniel Salvador que la vuelva a acompañar como compañero de binomio. El anuncio formal se concretará la próxima semana.

“Nos sentimos muy cómodos trabajando con Salvador y su designación se da en el marco de nuestra alianza con el radicalismo”, contaron cerca de Vidal.

A diferencia de los movimientos en la administración nacional, Vidal optó por darle continuidad a la fórmula. La decisión terminó de confirmarse luego de su rol en la Convención provincial de la UCR. “Jugó a full no solo para María Eugenia sino también para Mauricio”, dicen a su lado.

Fuente: Noticias.perfil/ Clarín

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