Tandil: Parto humanizado en el Hospital Santamarina

El derecho de las mujeres a gozar de salud integral a lo largo de todo su ciclo vital, es un derecho humano universal consagrado por el sistema internacional de derechos humanos. La salud integral, por su parte, no es un hecho meramente biológico, sino que responde más bien a factores biopsicosociales, y depende del lugar que las mujeres ocupan en la sociedad (determinantes sociales de la salud), de su capacidad de acceder a los recursos materiales y simbólicos para vivir una vida digna, con igualdad de oportunidades, exenta de violencias. Una vida en la cual la sexualidad y la reproducción se ejerzan desde la autonomía y la libertad.

El embarazo y el parto son momentos clave en la vida de la mujer que decide atravesarlos, siendo fundamentales el acompañamiento y la información brindadas por los profesionales de la salud.

En Tandil, el equipo que conforma el servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Municipal “Ramón Santamarina” es consciente de que el respeto y el cuidado del binomio madre-hijo es su prioridad y trabajan arduamente cada día para ofrecer mejores respuestas desde la ciencia y la calidad humana.

El servicio está constituido por el Dr. Guillermo Morondo, Jefe de Ginecología y Obstetricia del hospital, Lic. Bárbara Tapia, Jefa de Residentes de Obstetricia, Dra. Mariana Osa, Jefa de Residentes de Tocoginecología, las médicas de planta Dra. Rosana Fullone y Dra. Mercedes García Richter, y las residentes.

Trabajan bajo los lineamientos de la iniciativa de Maternidad Segura y Centrada en la Familia, al amparo de la Ley de Parto Humanizado 25.929, que tiene el propósito de transformar las grandes maternidades públicas en espacios donde se implementarán prácticas seguras y se garantizarán los derechos de mujeres, recién nacidos y sus familias, lo que propuso un cambio de paradigma en la atención perinatal

“Nuestra intención es acompañar a la mujer en un ambiente que resulte más familiar que hospitalario, y le aseguramos a la mujer y su familia que vamos a trabajar con todos los lineamientos para obtener el mejor resultado posible. La mujer no se interna sola, lo hace con un familiar, puede elegir la posición que quiera para el parto. Centrar la atención específica que requiera la mujer en particular, pero siempre dentro de un marco de seguridad para ella y el bebé”, manifiesta una de las profesionales del hospital municipal.

En el Santamarina se respeta el binomio madre-hijo desde el ingreso al sistema de salud con los controles prenatales hasta el puerperio, cuidando las intenciones de la mamá, explicando y escuchando a cada paso.

“Utilizamos día a día la ley tal cual está escrita, la ponemos en práctica a rajatabla”, indica el jefe del servicio.

Formas de parir

El hospital cuenta con dos salas de parto preparadas para que la mujer se sienta a gusto y pueda elegir en qué posición quiere tener a su hijo.

Hay diferentes elementos para realizar el trabajo de parto, no solamente la camilla, ya que el servicio cuenta con soga, banquito, barras, pelotas de esferodinamia que están disponibles para que la paciente pueda sentirse cómoda.

Aumento de cesáreas

En Argentina el 40% de los partos se realizan por esta vía, cifra que duplica lo que sugiere la Organización Mundial de la Salud.

Desde el hospital local apuntan a trabajar para reducir estos números en los casos que sea posible, debido a que hay mujeres que tienen indicación de cesárea por múltiples factores.

¿Puede una mujer optar por una cesárea electiva? Sí, pero el equipo orienta a la paciente para que elija en base a la evidencia médica después de haberle explicado e informado todo. Hay charlas previas, controles y seguimientos para que tomen la mejor decisión para ella y su bebé.

Consultados al respecto, las profesionales señalan que “alguna mujeres piden cesárea, pero cuando ve que se les permite compañía, gritar y estar como quieran, van cambiando de opinión. Se llega a la primera consulta con un montón de solicitudes e ideas, después todo se va charlando y explicando. Nosotros respetamos los tiempos de la paciente, que son los que guían el trabajo de parto y se apunta al mejor resultado posible.”

“La cesárea no es porque sí, no se hace porque es más rápida, es una intervención que conlleva un montón de riesgos. Se charla previamente y para realizar una cesárea programada lo debate todo el servicio”, explican.

¿Cuándo se debe practicar una cesárea?

Con dos cesáreas previas la paciente no puede tener un parto vaginal después porque el riesgo de muerte es alto.

Mujeres con una intervención previa que deseen tener a su segundo hijo por parto natural -lo que se denomina intervalo intergenésico- requiere planificación y tiempo, recursos que en el hospital por ahora no pueden ofrecer.

El servicio está normatizado, se discuten y actualizan las normas para estar a la altura de las circunstancias. También hay indicaciones médicas precisas que tienen que ver con el estado de salud de la mujer y el feto que pueden derivar en una cesárea, y desde el equipo aclaran que los casos fuera de protocolo se discuten en un ateneo clínico para tomar la mejor decisión acerca de la vía de parto que se va a utilizar.

¿Es seguro el parto domiciliario?

En esta cuestión el equipo médico es irreductible.

“En la semana 30 del curso de preparto se le explican las pautas de alarma a la paciente, pero a una mujer desde el servicio de salud nunca se le puede recomendar que haga la mayor parte del trabajo de parto en su casa. Queda internada y queda internada bajo nuestro cuidado, sólo para evitar complicaciones”, expresan.

Refieren que “si lo hace en su casa es complejo, ha habido accidentes en ese tipo de partos. El parto domiciliario no está institucionalizado, en Argentina no hay planificación al respecto y conlleva muchos riesgos. Hay complicaciones en el hospital, más en una casa, no dan los tiempos para llegar al centro asistencial si algo sucediera.”

El dilema de la peridural

“En el hospital no hay analgesia activa, se debe llamar a los anestesiólogos pero no están en activa las 24 horas”, expresa Morondo.

No obstante, remarcan que hay mujeres que piden la peridural para poder tener un trabajo de parto sin dolor. Hay un período para aplicarla, no puede ser al comienzo del parto (porque habría probabilidades de terminar en una césarea), pero tampoco muy tarde.

Cabe consignar que la aplicación de la peridural no afecta el correcto progreso de un parto vaginal, y ayuda a paliar el dolor de la parturienta, porque no todas las mujeres tienen el mismo umbral de dolor. El equipo espera poder contar con la analgesia para las mujeres que necesiten este procedimiento.

Las profesionales destacan que las mujeres que optan por la peridural no deben sentirse menos o frustradas por eso, que cada una lo atraviesa como puede, guiada por el acompañamiento y cuidado del equipo a cargo.

La información es poder

“Lo importante es que la mujer tenga información, que vengan a consultar, tengan información, todo ayuda a tener el mejor parto posible”, manifiesta la obstétrica del equipo.

En la infografía se desglosan los datos extraídos por los residentes del Hospital Santamarina de la base de datos. “Las estadísticas sirven para mejorar, se trabaja mucho con los números para optimizar nuestro servicio”, señala el jefe del servicio.

Fuente: El Eco Tandil

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