La Buena Noticia: Chaco comenzó a exportar cueros de cabra a China
La cadena caprina chaqueña encontró una forma de agregarle valor a un producto que durante años quedó relegado detrás de la carne. Cueros de cabras faenadas en la provincia comenzaron a ser enviados a China y, según informó Diario Norte, ya fueron despachados tres contenedores en los últimos meses, y el cuarto embarque ya está en preparación. La operación resulta la primera exportación oficial de cueros caprinos salados registrada por Argentina. Los cueros provienen de animales que ya fueron destinados a faena, principalmente cabras de descarte, y que ahora permiten generar un ingreso adicional dentro de la misma cadena productiva. La experiencia se desarrolló a partir de un trabajo iniciado en Villa Berthet, en el sur provincial, donde una productora comenzó a recuperar los cueros para evitar que terminaran convertidos en desperdicio. Con capacitación y trabajo artesanal, la iniciativa fue creciendo hasta involucrar a unos 40 productores. La subsecretaria de Ganadería del Chaco, Mariela Kasko, explicó a Diario Norte que el objetivo inicial fue justamente aprovechar un recurso que no estaba siendo utilizado. “Argentina, oficialmente nunca hizo un despacho o una venta al exterior de cueros de chivos salados. Sería el primero”, señaló la funcionaria. El salto exportador tiene además una particularidad vinculada con la escala. Para completar un contenedor de carne caprina hacen falta aproximadamente entre 1.200 y 1.300 animales. En cambio, un contenedor de cueros requiere entre 15.000 y 20.000 unidades. Por eso, el desarrollo de este mercado depende de reunir grandes volúmenes de una materia prima que surge de manera complementaria a la producción de carne. Hasta ahora, Chaco consiguió despachar tres contenedores en un período de entre tres y cuatro meses, mientras que un cuarto embarque está próximo a concretarse. Durante una jornada de inspección y control de calidad, representantes del mercado chino pudieron observar muestras de los cueros chaqueños y también productos terminados elaborados con ese material. Entre ellos aparecieron artículos de marroquinería como materas y portafolios. El desafío es pasar de una producción artesanal a una escala semiindustrial. La intención es aumentar los volúmenes disponibles y, al mismo tiempo, conservar las características del proceso que ya despertaron interés entre los compradores. Uno de los aspectos destacados por las autoridades chaqueñas es precisamente el método de procesamiento. La provincia busca desarrollar un cuero tratado de manera natural y ecológica, sin utilización de metales pesados, que pueda diferenciarse en mercados que demandan productos con determinadas características ambientales. “El cuero salado es un hecho, ya es un hecho, pero el valor agregado de un cuero de chivo, en este caso, procesado de manera ecológica, natural, sin metales pesados, eso es lo interesante”, sostuvo Kasko.
Fuente: Bichos de Campo
