La Buena Noticia: crean AI argentina que puede ayudar a evitar la ceguera
Hoy tenemos una excelente noticia que combina ciencia, tecnología y salud, y que además tiene un sello muy especial: es un desarrollo argentino nacido en nuestras universidades públicas. Un equipo de investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires desarrolló RetinAR, una plataforma que utiliza inteligencia artificial para detectar una enfermedad de los ojos llamada retinopatía diabética.
¿De qué se trata? Las personas que tienen diabetes pueden sufrir daños en los pequeños vasos sanguíneos de la retina. Con el paso del tiempo, esta enfermedad puede provocar una pérdida importante de la visión e incluso ceguera. El problema es que muchas veces avanza sin producir síntomas evidentes en sus primeras etapas. Y aquí aparece esta innovación argentina. Mediante una fotografía especial del fondo del ojo, el sistema utiliza inteligencia artificial para analizar las imágenes y detectar señales de riesgo. Esto permite facilitar los controles, incluso en lugares donde no hay un oftalmólogo presente, aunque siempre se necesita la intervención de profesionales de la salud. Los resultados son prometedores: los modelos de inteligencia artificial fueron validados con más de 61.000 imágenes y la plataforma ya fue utilizada con más de 500 pacientes. Pero hay más. El pasado 30 de octubre, RetinAR obtuvo el primer premio del concurso tecnológico IB50K, organizado por el prestigioso Instituto Balseiro, en Bariloche. El reconocimiento incluye 30.000 dólares para impulsar el crecimiento del proyecto. Su responsable, el investigador José Ignacio Orlando, explicó que el desarrollo es resultado de aproximadamente diez años de trabajo científico y que uno de sus objetivos es llegar a 90.000 personas durante el próximo año. Porque detectar a tiempo una enfermedad puede marcar la diferencia entre conservar la visión o perderla. Una buena noticia que demuestra que la ciencia argentina no solamente produce conocimiento: también puede transformar vidas.
Fuente: Conicet
