Empresa española inaugura planta para producir 100.000 toneladas anuales de aluminio reciclado con un 95 % menos de consumo energético comparado con el aluminio primario
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El tocho reciclado tiene una de las huellas de carbono más bajas del mercado. Su producción reduce un 86% las emisiones de CO₂ y un 95% el consumo energético, comparado con el aluminio primario. Cortizo redobla su apuesta por la sostenibilidad con la inauguración de su nueva planta de Coirós (A Coruña). Con la puesta en marcha de estas instalaciones, la multinacional da un paso más en su estrategia de circularidad, reforzando un compromiso que no nace de la urgencia climática reciente, sino de una trayectoria industrial iniciada a comienzos de los años noventa. Entonces, cuando la economía circular apenas formaba parte del discurso público, el aluminio ya mostraba una ventaja decisiva: puede reciclarse indefinidamente sin perder propiedades.
Fuente: Ecoinventos
