Sonreír después de un tornado
Esta mañana, LA RADIO se acercó al hospital local donde se encuentran internada “más que nada a modo de prevención” la familia Osterrieth, ya que han sufrido algunos golpes y se les están realizando las curaciones correspondientes. Ignacio Osterrieth, padre de familia habló en exclusiva con FM ALPHA.
“Entre todos los golpes y lo emocional, dentro de todo bien…20 minutos antes del temporal, salí a buscar unos animales, mi mujer había salido al pueblo. Por ahí empiezo a ver que caía granizo y veo una nube negra para el lado de La Porteña, de repente veo un remolino que venía dando vueltas a 150 mts. de la casa, veo que agarra por atrás y pensé zafamos, hasta que dio vuelta y vino directo a nosotros. Se nos cayó la casa encima a los cuatros, mi hijo que estaba en la pieza quedó atrapado con las chapas, fue cuestión de segundos. A mí no me importaba nada cómo iba a estar yo, sólo quería salvar a mi familia…” Sobre la destrucción material, dijo: “Volcó a mi tractor, lo levantó, arrancó una rueda y terminó contra un árbol, un carro quedó desparramado, el chasis retorcido, el eje por un lado y el resto por el otro, de los eucaliptus arrancó casi todo, a la casa la arrasó…era bien como un embudo que venía arrasando todo en el camino…” Decía Ignacio.
Recordando la situación, culminaba: “Si pensé que algo iba a pasar, pero no lo que finalmente pasó. Si hubiésemos salido corriendo hubiera sido peor. No era nuestro día, el destino dijo que no nos tenía que tocar, estamos golpeados físicamente pero nada grave por lo que vivimos. Mi hijo tenía la pierna complicada con las heridas pero esperemos que esté bien. Gracias a todos por preocuparse y por ofrecerse…” Remarcaba el Damnificado.
