Genocidio: Nuestra historia sin olvido
3 minutos de lecturaAraceli Gutiérrez de Olavarría ayer por la mañana realizó el reconocimiento ocular donde estuvo detenida en el marco de la dictadura cívico militar tras el Golpe del 76. Luego de estar junto al juez de la causa, los fiscales y la querella, se quedó en Las Flores. Por la noche, en un encuentro en el Espacio de la Memoria, junto a Gladis D´alessandro relató los episodios y tormentos vividos.
Por Flavio Iacomini
El jueves, antes del lanzamiento de la cumbre del G20, el presidente de Francia Emmanuel Macron y el de Corea del Sur Moon-Jae-In, visitaron el Parque de la Memoria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “Jóvenes que lucharon por los sueños e ideales de su país” fue la expresión del líder francés para honrar lo que muchas veces aquí en nuestro país suele no destacarse.
Anoche, en nuestra ciudad, en un encuentro informal frente a un grupo de presentes que acudieron al espacio de la Memoria en Avellaneda y Pueyrredón, Araceli Gutierrez junto a Gladys Dalessandro, en un diálogo informal, contaron detalles de todo lo vivido tras el Golpe de junio de 1976.
Pero antes, por la mañana, Gutiérrez, en el marco de la causa denominada Monte Pelloni, junto al juez de Olavarría , la fiscalía y la querella realizó un reconocimiento de la ex Brigada de Investigaciones donde estuvo detenida. En el encuentro por la noche dio detalles de todos los tormentos pasados en el Centro Clandestino de Detención, lugar en el que también compartió todas sus penurias con los florenses Graciela Folini y Paulo Villeres y su hermana y cuñado, todos desaparecidos por el cobarde accionar militar de la época.
Ante las preguntas que promovieron el interés de los presentes en el Espacio, también Gladis D´alessandro respondió en detalles con respecto a la detención y posterior desaparición de Carlos Labolita, el joven militante peronista florense desaparecido en aquella época de plomo, falcones verde y muerte.
Un relato estremecedor que marcó a fuego un pedazo de la historia de nuestro país. De allí la importancia de poder observar el rostro de los jóvenes presentes en el lugar, que con muchísima atención escucharon a Araceli Gutierrez y Gladis D´alessadro.
Guillermina, a punto de recibirse de profesora de Historia en la Universidad Nacional de La Plata, fue al encuentro y en dialogo con este medio expresó “ Creo no poder estar frente a mis alumnos en Las Flores y no contarles lo que pasó en mi propia ciudad. Por eso mi presencia aquí”.
La dictadura cívico militar en carne viva. Anoche, dos protagonistas se encargaron de correr el telón del olvido. Enhorabuena que así sea por el bienestar de las futuras generaciones que sueñan con ideales por un país mejor. El presidente francés y el de Corea del Sur supieron honrarlo. El Espacio de la Memoria en Las Flores, se encarga a diario de esa tarea. Nuestra historia y sin olvido.
