Iniciativa ciudadana permite localizar y mapear casi 2 millones de plantas comestibles en ciudades de todo el mundo
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La organización sin ánimo de lucro Falling Fruit ha convertido algo tan cotidiano como un árbol urbano en una oportunidad para repensar la relación entre ciudad, alimento y comunidad. Su mapa interactivo y colaborativo permite identificar plantas comestibles en espacios públicos que, hasta ahora, pasaban desapercibidas o terminaban desperdiciadas. Fruta que cae al suelo. Bayas ignoradas. Hierbas que nadie recoge. Lo que empezó como una solución práctica para dos aficionados a la recolección urbana ha acabado siendo una herramienta global de educación alimentaria, reducción del desperdicio y redescubrimiento del entorno urbano. Ethan Welty y Caleb Phillips crearon Falling Fruit para no olvidar dónde crecían las plantas comestibles de su ciudad. Ambos recolectaban alimentos directamente de calles, parques y solares públicos. Gratis. Cercanos. Estacionales. Con el tiempo entendieron que esa información no debía quedarse en un cuaderno personal, sino abrirse a cualquiera dispuesto a mirar la ciudad con otros ojos.
Fuente: Ecoinventos
