La Buena Noticia: argentinos fuera de serie: la historia del genio que creó el primer semáforo sonoro en el país
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Durante décadas, las ciudades argentinas fueron un territorio hostil e inaccesible para miles de personas con discapacidad visual. Cruzar una avenida no era un simple trámite cotidiano; era una odisea que dependía de la buena voluntad de un desconocido o del riesgo absoluto de confiar solo en el oído para adivinar el movimiento de los autos. El diseño urbano, simplemente, los ignoraba. Mario Dávila, un inventor argentino con una sensibilidad social única, entendió que el verdadero ingenio no debía estar solo al servicio de grandes maquinarias. Mientras el mundo miraba los avances tecnológicos de la Guerra Fría, él decidió mirar hacia la vereda y hacia las personas que la sociedad dejaba atrás. En 1983, registró una patente que marcaría un antes y un después en la autonomía de los no videntes en Argentina: el primer semáforo sonoro del país.
Fuente: Infozona
