La Buena Noticia: investigadores chinos convierten residuos plásticos en combustible para aviones por solo 1 dólar el kilogramo
Universidades chinas desarrollan un proceso que transforma plásticos desechados en combustible sostenible para aviación con un coste de 1–1,8 dólares por kilogramo. La aviación comercial continúa siendo uno de los sectores más difíciles de descarbonizar. Mientras el transporte terrestre avanza con la electrificación, los aviones de largo recorrido siguen dependiendo en gran medida de combustibles líquidos con una elevada densidad energética. Por eso, cualquier alternativa capaz de reducir el uso de combustibles fósiles despierta un enorme interés. En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad Forestal de Nankín, la Universidad de Tsinghua y otros centros chinos ha desarrollado un método que convierte residuos plásticos en combustible para aviación mediante un proceso químico optimizado con un nuevo catalizador. El trabajo, publicado en Nature Energy, demuestra que esta vía puede resultar técnicamente viable y, además, competitiva desde el punto de vista económico. La propuesta aborda dos problemas ambientales al mismo tiempo: la acumulación de residuos plásticos y la necesidad de desarrollar combustibles sostenibles para la aviación (SAF). El corazón de esta tecnología es un catalizador basado en rutenio (Ru) dispersado en forma de sitios atómicos individuales sobre un óxido de cobalto y aluminio. Aunque pueda sonar muy especializado, la idea es relativamente sencilla. En lugar de utilizar partículas metálicas convencionales, los investigadores colocan átomos individuales de rutenio en posiciones muy concretas. Esta configuración modifica el comportamiento químico del material y permite controlar mucho mejor las reacciones. Ese control es especialmente importante porque uno de los grandes desafíos del reciclaje químico del plástico consiste en evitar la producción de mezclas complejas de hidrocarburos difíciles de aprovechar. Cuanto más selectiva es la reacción, mayor cantidad del producto deseado se obtiene y menos energía se desperdicia en etapas posteriores de separación.
Fuente: EcoInventos
