Dos trabajadores de la salud, expectantes por el rol del futuro Congreso ante el sistema sanitario
El ejercicio del voto del personal de la salud parece ir de la «alegría» expresada por Jorge Rivera, jefe del Servicio de Kinesiología del hospital Teodoro Álvarez, a una «responsabilidad» idéntica como la que Graciela González Prieto dijo sostener a diario en su rol de médica clínica e intensivista del Hospital bahiense Leónidas Lucero, según se desprende de los testimonios recogidos por Télam para dar cuenta de la participación cívica de los trabajadores del sector, que tiene a unos 750.000 profesionales dedicados al combate en primera línea contra la pandemia desde hace un año y medio. De modo similar, tanto para Rivera como González Prieto el ejercicio de sufragar conlleva asignarle al Congreso Nacional, cuyas dos Cámaras serán renovadas parcialmente en diciembre, la responsabilidad de debatir y formular «una reforma profunda del sistema de salud», que debió ser fortalecido a contrarreloj por los Estados nacional y provinciales para poder hacer frente a la demanda sociosanitaria que causó la pandemia de la Covid-19.
Fuente: Télam
